Cuando comprás equipos de protección personal, es habitual encontrar productos etiquetados con «ANSI» o «IRAM». Muchas personas los usan como sinónimos de «calidad certificada», pero no son lo mismo, y confundirlos puede llevar a elegir un EPP que no cumpla con los requisitos legales vigentes en Argentina.

Esta guía explica qué es cada norma, quién las emite, en qué se diferencian y, lo más importante, qué debería importarte a vos a la hora de equipar a tu equipo de trabajo.

¿Qué es IRAM y por qué es la referencia obligatoria en Argentina?

IRAM (Instituto Argentino de Normalización y Certificación) es el organismo nacional responsable de elaborar y publicar las normas técnicas argentinas. En materia de seguridad laboral, sus estándares son los que reconoce la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y los que deben cumplir los EPP comercializados legalmente en el país.

Cuando un casco, un par de guantes o un arnés lleva el sello IRAM, significa que fue evaluado por un organismo de certificación acreditado en Argentina bajo requisitos técnicos definidos para las condiciones y regulaciones locales. En muchos casos, la normativa argentina también incorpora o adapta normas internacionales como las europeas EN, pero la certificación válida ante la SRT sigue siendo la IRAM.

Esto tiene consecuencias prácticas directas: si tu empresa sufre una inspección de la SRT y los EPP en uso no tienen certificación IRAM (o no cumplen con la resolución correspondiente), podés enfrentar observaciones, multas o incluso la paralización de actividades.

 

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¿Qué es ANSI y cuándo aparece en los productos?

ANSI (American National Standards Institute) es el organismo equivalente en Estados Unidos. Sus normas técnicas, como ANSI/ISEA 105 para guantes o ANSI Z89.1 para cascos, definen los requisitos de desempeño que deben cumplir los EPP en el mercado norteamericano.

Muchos fabricantes globales desarrollan sus productos para cumplir con ANSI porque Estados Unidos es un mercado de gran volumen. Por eso es habitual ver etiquetas ANSI en guantes, lentes, cascos y calzado que llegan a Argentina a través de distribuidores.

El cumplimiento de ANSI es relevante en términos de desempeño técnico: indica que el producto fue probado y que alcanzó ciertos niveles de protección medidos bajo metodologías específicas. Lo que no garantiza es que ese producto haya sido evaluado ni certificado conforme a las exigencias legales argentinas.

 

Las diferencias clave entre ambas normas

La diferencia más importante no es técnica, sino regulatoria: IRAM es la norma que tiene validez legal en Argentina; ANSI es la norma que tiene validez legal en Estados Unidos.

Más allá de eso, existen algunas diferencias en los métodos de prueba y los parámetros de medición. Por ejemplo, los niveles de protección anticorte en guantes se definen de manera distinta entre la norma ANSI/ISEA 105 y la norma europea EN 388 (que es la que generalmente adopta IRAM como base). Los valores numéricos no son directamente comparables entre sistemas: un guante clasificado como nivel A4 en ANSI no equivale automáticamente a un nivel 4 en EN 388/IRAM.

Lo mismo ocurre con los cascos de seguridad: la norma ANSI Z89.1 clasifica los cascos por tipo y clase según protección eléctrica y diseño, mientras que la norma IRAM 3620 tiene su propia escala de clasificaciones. Un casco puede cumplir ambas normas, puede cumplir solo una, o puede no cumplir ninguna.

En la práctica, muchos productos de buena calidad fabricados para el mercado norteamericano terminan siendo utilizados en Argentina sin certificación IRAM, lo que genera un vacío legal: el producto puede ser técnicamente bueno, pero no está homologado para usarse en el marco normativo argentino.

 

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¿Puede un producto cumplir ambas normas?

Sí. Los fabricantes que atienden mercados globales suelen diseñar sus productos para que cumplan simultáneamente con ANSI, EN (normas europeas) e IRAM. Esto es especialmente común en marcas líderes de EPP con presencia internacional. En ese caso, el producto viene etiquetado con las múltiples certificaciones y es perfectamente válido para uso en Argentina.

Lo que hay que evitar es asumir que el cumplimiento de ANSI implica automáticamente el cumplimiento de IRAM. Son sistemas independientes.

 

¿Qué tenés que mirar cuando comprás EPP en Argentina?

Al momento de elegir un equipo de protección personal, lo primero es verificar que el producto cuente con certificación IRAM o, en su defecto, que el proveedor pueda acreditar que el producto cumple con la resolución de la SRT aplicable a esa categoría.

Si el producto sólo tiene certificación ANSI, es importante consultar con el proveedor si cuenta con documentación técnica que respalde su equivalencia con los requisitos locales, o si la certificación IRAM está en proceso. No se trata de desconfiar del producto, sino de protegerte legalmente ante cualquier fiscalización.

Un aspecto que suele pasarse por alto: la certificación no es permanente. Los productos se recertifican periódicamente, y las normas se actualizan. Por eso conviene trabajar con proveedores que tengan trazabilidad de sus certificaciones y que puedan informarte cuando un producto queda fuera de norma vigente.

 

ANSI e IRAM son organismos de normalización de distintos países, con normas propias que no son directamente intercambiables. En Argentina, la referencia obligatoria para EPP es IRAM, que es la que reconoce la SRT. Un producto con certificación ANSI puede ser técnicamente sólido, pero eso no garantiza su validez legal en el marco regulatorio argentino.

La mejor decisión siempre es elegir productos con certificación IRAM vigente, y trabajar con un proveedor que pueda respaldarte con documentación técnica actualizada.

 

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